viernes, 29 de enero de 2010

Un pacto educativo ¿para qué?

Aunque este no es el motivo fundamental de este blog, los recientes y extraordinarios acontecimientos en la dinámica de la política educativa, me han provocado la siguiente reflexión:

El estado de la educación en España y el comportamiento errático e irresponsable de los principales partidos políticos en esta materia ha provocado que se imponga la necesidad de alcanzar un amplio “Pacto Social y Político por la Educación” que este jueves 28 de enero ha presentado el ministro de Educación. En su preámbulo es definido como un pacto de estado cuyo objetivo dice ser “conseguir mejorar el nivel de formación del conjunto de la población, tanto de los jóvenes en edad escolar como de la población adulta” gracias a un conjunto de propuestas (104) que fomenten la equidad y la excelencia como garantes de una educación de calidad. ¿No creen ustedes que ya desde el preámbulo se está errando en el diagnóstico del problema de la educación? ¿El problema no es el alto grado de fracaso y abandono escolar y la consiguiente pobreza de capacitación instrumental y de valores de un alto porcentaje de nuestros jóvenes ante los retos de competitividad que plantea un mundo globalizado?
Los diferentes informes internacionales (Pisa y OCDE) nos han sacado los colores en materia educativa. Pero no crean ustedes que esta valoración es una excepción, también somos valorados con calificaciones muy bajas en desempleo, empleo femenino y precariedad laboral, atentados contra el medio ambiente, gasto social, gobernabilidad y corrupción (añadan ustedes). Además en dicho preámbulo del Borrador del Pacto que el Ministerio de Educación (ME) ha elaborado, se nos dice literalmente : “durante las tres últimas décadas la sociedad española ha conseguido la expansión más importante de la educación en nuestro país”, a lo cual habría que añadir ...“sin orden ni concierto”.

El pacto se va a alcanzar fundamentalmente por tres razones: 1ª) Porque es un clamor popular difícil de “desoir”, ¡aunque a clamores más grandes se han hecho “oídos sordos” en otras ocasiones! 2ª) Porque los dos partidos políticos que han gobernado hasta el momento durante los últimos 28 años, han tenido sobradas ocasiones para arreglar consensuadamente el desaguisado y no lo han hecho. Ya no tienen más oportunidades para justificarse. 3ª) Porque va a ser un consenso de mínimos y por tanto fácil de lograr. Sí, un pacto de mínimos, porque aunque parezca que 104 medidas son muchas, la lectura de las mismas en el borrador presentado pone de manifiesto que la inmensa mayoría de ellas ya se encuentran recogidas en las leyes vigentes del sistema educativo español.

Por estos motivos creo que se alcanzará el consenso del pacto pero no se va a atajar el verdadero problema que, sustancialmente, se resolverá atendiendo sólo a bases ideológicas. Sí, un problema de fondo ideológico en la era de la ausencia de las ideologías y del ostracismo de las utopías.
¿Creen ustedes que los problemas de la educación se van a resolver porque a los 15 años los alumnos puedan finalizar la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) con un curso de orientación hacia la Formación Profesional (FP) o hacia el bachillerato? ¿o porque a los profesores se les invista de un aura de mayor autoridad? ¿o porque se promueva una mayor autonomía en los centros educativos? ¿o porque se impulse la excelencia y el mérito? ¿o porque se imparta o no la Religión en las aulas? (¡de esto no dice nada el borrador!) ¿o porque se intensifique la formación del profesorado? ¿o porque se proporcione un ordenador portátil a cada alumno?¿o porque los padres que ya llevan a sus hijos donde quieren tengan aún mayor libertad de elección de centro escolar? ...

El fracaso escolar es una enfermedad que se incuba durante la Educación Primaria y alcanza su clímax virulento en la ESO. Pues bien, el borrador de pacto contiene 104 medidas, de las que 12 van dirigidas a la Educación Obligatoria (Primaria y Secundaria). ¿Saben ustedes cuántas de estas 12 medidas son específicas para la etapa de Primaria, aquella donde se comienzan a desarrollar los factores que conducirán al fracaso escolar? ... Ninguna.
No obstante quiero destacar que al menos en dos de ellas se ven buenas intenciones con expresiones como : continuar con los planes – elaborar planes – realizar estudios específicos sobre las causas del fracaso escolar.
Si a estas alturas hay que elaborar planes, continuar con los que ya existen o comenzar estudios sobre el fracaso escolar, “apaga y vámonos”. Si los expertos no conocen las causas del fracaso escolar, que pregunten a los verdaderos expertos, los profesores y profesoras y encontrarán todo lo que deseen saber, que no es otra cosa que “el desarraigo de los valores de la educación en el ámbito social y familiar”.

Como quien no lo quiere, o sin saber exactamente su alcance, todos los sectores que se pronuncian al respecto (gobierno, oposición, asociaciones de madres y padres, sindicatos) han afirmado y coincidido en la siguiente e inequívoca afirmación: “si hay implicación y atención familiar al proceso educativo de los hijos, el fracaso escolar se minimiza o no existe, y viceversa”. Esta afirmación generalizada, por la que se suele transitar sin prestarle mucha atención constituye el nudo gordiano del problema (y nunca mejor dicho lo de nudo gordiano si recordamos que el significado de cortar el nudo gordiano es “salir de una gran dificultad gracias a un procedimiento audaz o expeditivo”. Y eso es lo que se necesita, audacia, imaginación y determinación... y escuchar, escuchar a los que saben del tema, los profesores y profesoras.
La aceptación de tal afirmación generalizada sobre el papel de la familia conduciría automáticamente a focalizar el problema y a dejar las restantes propuestas como mejora paulatina de la calidad de la educación, aspecto éste que siempre debe estar presente en la dinámica del proceso educativo.
Quédense no obstante con el enunciado de una de las pocas medidas que rompería el nudo gordiano, la nº 15: Elaborar planes especiales de actuación en zonas con mayor índice de fracaso y abandono escolar prematuro. Realizar estudios específicos sobre las causas del fracaso escolar y elaborar planes que presenten una oferta atractiva para los jóvenes, que incluyan campañas de concienciación de las familias, refuerzo de tutorías y orientación escolar y apoyos educativos necesarios.

La evolución de la sociedad española durante los últimos veinte años ha conducido a una fractura social de enorme magnitud. Es verdad que se han reducido las diferencias económicas (mejor dicho de consumo), pero los valores que proyecta la educación en el ser humano han arraigado muy desigualmente. Si estos valores son los que conforman una sociedad más estable y de mayor proyección hacia el futuro, hemos de reconocer que no nos encontramos en una buena situación para vencer los problemas que plantea la actual crisis.
El brutal e incontrolado desarrollismo económico-inmobiliario-especulativo de estas dos últimas décadas ha provocado que cientos de miles de familias se hayan propuesto como objetivo fundamental, y proyecto de vida, alcanzar unos niveles de bienestar económico para sí y para sus hijos que no disfrutaban con anterioridad, sacrificando, consciente o inconscientemente, la atención educativa y la inversión en la educación de sus hijos e hijas. Pregunten a los profesores en qué alumnos se da el mayor índice de fracaso y abandono escolar, ¿tal vez en los que peor comportamiento o desprecio a las normas de convivencia tienen? ¿quizá en los que se les ha regalado una motocicleta por haber pasado de curso por imperativo legal tras repetir y no aprobar ninguna asignatura?¿quizá en los (mismos) que sus padres y madres no tienen tiempo jamás para conocer su evolución gracias a entrevistas con el profesorado y por ende tampoco para saber cómo sus hijos continúan las tareas en casa?¿o quizá en padres y madres que por su escasa formación dicen no poder atenderlos? Es la pescadilla que se muerde la cola, familias poco interesadas en el proceso educativo de sus hijos reproducirán los mismos comportamientos en ellos (y esto no lo digo yo sólo, recuerden la entrevista que Eduard Punset realizó a Jay Belsky, psicólogo del Birkbeck College de la Universidad de Londres en el programa Redes titulado “Aprendiendo a ser padres”, con afirmaciones como “la familia es más importante que cualquier cuidador”), o en la entrevista a Barry Schwart psicólogo del Swarthmore College en el programa “Por qué más es menos”. Véanlos, disfrutarán (http://www.redesparalaciencia.com/).

Hay quien está empeñado en deshacer el nudo gordiano cortando la cola a la pescadilla sin darse cuenta, o sin atreverse, a que lo que hay que hacer es cortarle la cabeza (a la pescadilla). ¡Claro que quizá piensen que les pueda morder!. Y aunque ustedes no lo crean, ante cortar la cabeza o cortar la cola a la pescadilla estamos frente un dilema de carácter ideológico, en el que no están dispuestos a colaborar los partidos políticos, especialmente los conservadores, mientras los progresistas escurren el bulto. Atrévanse a preguntar a los que verdaderamente conocen el problema y no tienen miedo a afrontarlo diariamente, los profesores y profesoras. Esos mismos que, en altísimo grado, pasamos más horas con los alumnos que sus propios padres y que en la mayoría de los casos con tendencia al fracaso escolar detectamos una imperiosa necesidad afectiva, síntoma del estado de desatención emotiva en el que viven.

Aquellos que creemos que estos alumnos son víctimas y no culpables seguiremos luchando en nuestros respectivos centros por la igualdad de oportunidades en la educación como vía hacia la igualdad de oportunidades en la vida,... mientras alguien se decide a preguntarnos alguna vez.

P.D: por cierto a día de hoy, un día después de hacerse público el borrador de pacto, ya no es noticia de actualidad en prácticamente ningún medio de comunicación. ¡Así nos va!

sábado, 26 de diciembre de 2009

Clima Escolar

El tema central de este blog pretende ser el que gira en torno al concepto de "clima escolar", concepto que durante las dos últimas décadas se ha relacionado principalmente con el aumento de la conflictividad en el ámbito educativo. Conflictividad que genera unas condiciones poco aptas para la convivencia entre los actores educativos y que, por ende, generará un balance negativo en el proceso de enseñanza/aprendizaje.
Esta opinión en términos de conflictividad, de origen especialmente mediático, ha generado un buen número de investigaciones que analizan el fenómeno y proponen medidas para afrontarlo. Dichas investigaciones han aportado un conjunto de sugerencias para la mejora de la convivencia y de los rendimientos escolares, aunque sus puntos de vista, claramente tecnicistas y reduccionistas, olvidan aspectos relacionados con las emociones, las relaciones sociales y el deseo por aprender/enseñar.
El término "clima escolar" adopta diversa significación según los especialistas consultados. Así, Hoy, Tartes y Kottkamp (1991) lo definen como "la manera en que la escuela es vivida por la comunidad escolar" como cualidad más duradera del contexto educativo. Freilberg (1999) habla de "la coherencia -armónica- entre organización, recursos, relaciones sociales y metas educativas". Este último autor trata el clima escolar como un organismo vivo en sentido cultural y organizativo (metáfora biológica). Esta metáfora organicista la utilizó por primera vez Miles (1969), concordando exactamente con el nombre que he dado a este blog (Educación Saludable), ya que, en este sentido, el clima escolar hace referencia a la salud de este "organismo" con un objetivo no sólo de supervivencia sino de adaptación continuada a las condiciones cambiantes del medio ambiente escolar.

Al hablar de "clima escolar" es tentador inclinarse por hablar de "clima de clase" (aula/grupo); o como indicador del binomio convivencia/conflictividad; o bien referirnos al concepto de "cultura escolar", concepto este último más difícil de diferenciar y propicio a generar discusión. Por ello coincido con Hernández y Sancho Gil (2004) en que la noción de clima escolar ha de ser aquella que esclarezca qué tipo de entorno envuelve al alumnado y profesorado en el proceso de enseñanza/aprendizaje y propongo como definición más adecuada la dada por Rodríguez Garrán (2004) en la que define el "clima escolar" como el conjunto de características psicosociales (y organizativas) de un centro educativo, determinado por todos aquellos factores o elementos estructurales, personales y funcionales de la institución que, integrados en un proceso dinámico específico confieren un peculiar estilo o tono a la institución, condicionante, a su vez de los distintos productos educativos.

Este clima escolar institucional es considerado como representativo de la personalidad del centro; posee un carácter multidimensional y globalizador, pudiendo influir en él numerosas variables. No obstante, discrepo de la autora mencionada anteriormente en cuanto a que sea de evolución lenta y posea un carácter relativamente permanente y estable en el tiempo. Estas últimas características son deseables pero diveros elementos y factores del sistema educativo español apenas las favorecen.

Dentro de la institución se pueden distinguir a su vez microclimas (alumnos, profesores, PAS, madres/padres) y las relaciones entre ellos. Es lo más parecido al concepto ecológico de biocenosis y probablemente reproduzca muchas de sus características.
Estoy convencido de que uno de los microclimas más importantes para el desarrollo de un clima escolar saludable es el "microclima de clase", que a su vez puede ser el más variable y vulnerable.

sábado, 30 de mayo de 2009

Bienvenida

Este blog quiere abrir una ventana para que entre el aire fresco que haga del entorno escolar un medio armonioso que contribuya a que la actividad que se desarrolla en él sea saludable.
Desde la libertad de expresión y el respeto mútuo puedes aportar tu colaboración, opinión y sugerencias, así como compartir tus experiencias con todas las personas que nos visiten, con el fin de que la formación integral de niños, niñas y jóvenes se desarrolle envuelta en una atmósfera positiva que favorezca la convivencia y el máximo desarrollo personal de todos los agentes implicados en la educación. Por tanto, no será sólo un blog de uso para el profesorado, sino también para padres y madres, alumnado, PAS y administración educativa.
¿Qué factores contribuyen a que se genere un buen ambiente escolar?

Cristino Alonso Pérez